
La mañana del 5 de diciembre Noelia tenía que ir a buscar la nota de un parcial a la planta piloto. A causa de la explosión quedó atrapada en el cubículo con su profesor, salvo su vida porque se tiró por la ventana desde el primer piso.
Hacia calor, era una mañana tranquila y Noelia estaba preocupada, quería saber si había aprobado el último parcial de una materia. Llegó a la Universidad alrededor de las 10 de la mañana, fue directo a la planta piloto y subió al primer piso a buscar la oficina de su profesor, sin pensar que ese simple episodio iba a cambiar su vida completamente.
Ese día, minutos después de las 10, explotaron varios tambores de doscientos litros que estaban almacenados en la planta Piloto. Los tambores contenían "hexano", un solvente peligroso y altamente inflamable.
Desde ese día Noelia jamás volvió a la Universidad, estuvo casi un año bajo tratamiento psicológico, se cambió carrera, de universidad y hasta de casa.
Noelia ¿Qué pasó ese día?
Ese día tenía que ir a buscar la nota de un parcial a la planta piloto. Entré y empecé a buscar la nota abajo, como no estaba abajo, decidí subir a la oficina de mi profesor. Toque la puerta, recibí la respuesta de mi profesor para que pasara y cuando abro la puerta para entrar escucho el ruido de una pequeña explosión. Inmediatamente él (el profesor) se levanta de su silla y sale apurado al pasillo y les empieza a gritar a los que estaban trabajando que pararan, que ya estaban hartos de los ruidos, y salieron otros profesores y se juntaron en el pasillo a quejarse, de pronto se siento otro ruido similar al anterior pero más intenso, mi profesor entró a la oficina y cerró la puerta rápido y me pidió que me tranquilice.
El pedido del profesor solo logró que se pusiera nerviosa, Noelia no sabía que pasaba, se empezaron a sentir explosiones, cada vez más fuertes y más frecuentes. Ellos estaban en la oficina justo arriba de la puerta donde se originaron las explosiones. Por eso a los pocos minutos la oficina empezó a llenarse de humo.
“Empezó a entrar humo por la ventana, y después por debajo de la puerta, mi profesor quiso abrirla pero era una explosión tras otra, el fuego iluminaba todo el pasillo. Adentro de la oficina temblaba todo por la presión de las explosiones y los muebles que estaban contra la pared vibraban y se caían las cosas, así que él sostenía la puerta porque se abría y yo tenía un mueble”.
“En ese momento era muy difícil respirar, así que él sacó su pañuelo, lo rompió a la mitad y lo mojó con una gaseosa que tenía, y nos pusimos eso en la nariz para no respirar. Con eso no alcanzaba así que yo sacaba la cabeza para afuera para tratar de tomar aire, pero era peor porque era mucha la cantidad de humo que salía por la puerta de abajo”.
“Las explosiones seguían, y ya no solo entraba humo sino que empezaron a entrar chispas por debajo de la puerta, él con el pullover trataba de apagar los papeles que se prendían fuego, y lo último que recuerdo es que me prendí fuego el pantalón (tenía una babucha de poliéster), en ese momento ya no podía respirar más, me sentía muy ahogada. Entonces me asomé a la ventana para pedir ayuda, y de ahí no recuerdo nada más”.
¿Cómo saliste?
Yo no lo recuerdo, pero a los pocos días me enteré por los noticieros que yo y mi profesor habíamos saltado por la ventana y que me habían agarrado unos chicos abajo.
Cuando me desperté estaba del otro lado de la calle (cerca de los laboratorios de física), estaba acostada y vinieron unos médicos de la Universidad a ayudarme. Pero yo les dije que no, que fueran a ver a las personas que estaban adentro de la planta piloto, porque cuando todavía estaba adentro y me asomaba por la ventana para tratar de respirar, yo vi… creo que esa es una imagen que no me la voy a sacar nunca, vi a dos personas que estaban totalmente prendidos fuego que salían arrastrándose por la tierra, ahí empecé a reaccionar y darme cuenta de los grave que era todo, y lo único que hice fue llamar a mi madre … lo único que pensaba era en mi mamá que me viniera a buscar porque tenía miedo…
Los ojos de Noelia se llenan de lágrimas, y la voz se le quiebra, las imágenes de aquella pesadilla vuelven, es por eso también que le tiene miedo a la llegada del 5 de diciembre, es remover otra vez los recuerdos que se refrescan y causan dolor.
¿Y como fueron los días posteriores?
Con los días fui cayendo en la cuenta de todo lo que había pasado, viendo las imágenes en los noticieros, leyendo el diario, escuchando la radio cómo evolucionaban los heridos, enterándome de las muertes, los días siguientes fueron bastante duros… Yo me sentí muy mal cuando me enteré que había fallecido la mujer de mi profesor, y tengo una mezcla de sentimientos, porque a veces pienso que si yo no hubiese estado él la hubiese salvado, o tal vez si yo no estaba a él también le hubiese pasado lo mismo que ella… siento culpa, y a la vez no…
Noelia cuenta que mientras estaba atrapada en el cubículo con su profesor, él llamaba desesperado a su mujer, “yo no sabía donde estaba ella, pero si la conocía porque también era profesora mía. En un momento trató de llamar a la oficina de su mujer pero ya los teléfonos no andaban”.
¿Después de aquél día volviste a ver a tu profesor?
Lo vi hace como cinco meses, me lo cruce en la calle, y fue un impacto para los dos, prácticamente no hablamos por los nervios y la ansiedad, y después lo volví a ver varias veces en la ciudad, pero jamás volvimos hablar de lo que paso.
¿Volviste a la Universidad después de la explosión?
No
¿Y volverías?
No, ahora no, no quiero ir porque miedo de que vuelva a pasar, porque yo a la Universidad le agarre un cariño como mi segunda casa, y yo lo tomo como que mi segunda casa me fallo. Y no la puedo perdonar y no me siento preparada para perdonarla, y no me siento preparada para ir…
Luego de las explosiones Noelia empezó un intenso tratamiento psicológico que la ayudo a superar de a poco las secuelas de aquel fatídico día. La ponía mal escuchar la sirena de los bomberos y los fuegos artificiales de las fiestas de fin de año fueron una verdadera pesadilla.
En febrero tomó la decisión de cambiar su vida y dejar aquella tragedia atrás “me cambie de carrera y de universidad, ahora estudio algo totalmente diferente, porque tampoco podría estudiar algo relacionado con la química. Yo con esta vida me siento bien, no es la que yo quería, porque soñaba con ser ingeniera química, pero bueno la vida me puso en estas circunstancias, ahora le pongo fuerza y voluntad a lo que elegí”.
¿Quién crees que es el responsable?
Esa pregunta me la hicieron un montón de veces, pero desde ese día no quise investigar sobre nada, me ofrecieron muchas cosas, como hacerle juicio a la Universidad pero yo no quiero, porque lo que paso ya paso, yo no quiero saber quien es el responsable. Se que esta mal, porque hay gente que piensa diferente, como mi profesor, yo los apoyo pero que lo averigüen ellos, yo no, no se quien es el responsable, no me interesa por ahora...
Aquel episodio fue una cachetada a la vida universitaria, y también a para la sociedad en general, mucha gente se enteró a partir de esta tragedia en que y como se trabaja en la Universidad, seguro que hay responsables y pero para eso existe una Justicia que deberá manifestarse al respecto.
En tanto, la tragedia del 5 de diciembre se cobró mucho más que seis vidas, como Noelia son muchas más las víctimas de las explosiones en la planta piloto.
Majo Devia